El rebote de Obama

by José Simián

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Por José Manuel Simián

En una campaña presidencial tan larga como la que padecemos, los bonos de cada candidato están sujetos a numerosos ciclos de alzas y bajas. Me corrijo: cada candidato menos John McCain, que, mediante un misterio de la naturaleza, desciende constantemente para quedar siempre en el mismo lugar.

Obama_crucificadoY si hace un par de semanas parecía que Barack Obama bajaba de los cielos para demostrar que era hombre y luego morir sin resucitar, esta semana el demócrata ha comenzado a ver nuevamente la cima del monte.

Como cada vez que ha estado en problemas, el demócrata ha pegado un golpe de timón con un discurso cuidadosamente orquestado y centrado en uno de los temas centrales de la campaña. Esta vez tuvo que aclarar las críticas de que estaba retractándose de su promesa de terminar la guerra de Irak en 16 meses.

Con una columna de opinión publicada en el New York Times ("My Plan For Iraq"), el lunes aclaró que, si bien el incremento del número de militares en la nación asiática durante los últimos 18 meses había producido una disminución de la violencia, su promesa de haber retirado completamente a las tropas para el año 2010 se mantenía firme. Repitió sus palabras el martes, esta vez en un acto en Washington. Tras ello el Times, que había comenzado a criticar los cambios de opinión del Senador, elogió esta mañana en su editorial su adopción de una postura precisa sobre el conflicto.

(El matutino reportaba también que, a diferencia de las más bien desapercibidas visitas de McCain a Irak, el viaje que hacia allá emprenderá en los próximos días Obama acarreará a algunas de las estrellas más importantes de los medios de comunicación, que ya han solicitado sendas entrevistas con el candidato).

Pero nos desviamos: lo de Irak era importante para Obama, porque se estaba instalando la percepción de que había comenzado a suavizar sus posturas en algunos temas conflictivos para atraer los votos del centro político, generando numerosas críticas. Una vez dejada atrás la polémica votación sobre la ley de espionaje telefónico, comienza a aquietarse el polvo levantado por los impacientes. Y en la ya célebre edición de esta semana del New Yorker —que, esperamos algunos hayan aprovechado de hojear más allá de su estupenda portada—, el brillante Hendrik Hertzberg disecta con calma las acusaciones de flip-flop. ¿Sus conclusiones sobre las supuestas volteretas? Sobre Irak (antes de sus palabras de esta semana), "muñequeo marginal"; en el derecho al aborto, "inexistente"; sobre la separación Estado-Iglesia, "cambio de énfasis"; respecto de la pena de muerte, "muñequeo mayor"; en cuanto al financiamiento electoral público, "no cambió de postura, pero rompió una promesa"; y, finalmente, en el espionaje telefónico, ahí sí una voltereta motivada por intereses políticos.

En suma, culpable de uno y medio de seis cargos, lo que en la el fragor de la campaña es como haber ganado un partido de fútbol 4-1.

¿Me van a decir ahora que el New Yorker es liberal y pro-Obama? ¿No era que la revista pretendía hacerle daño o utilizarlo con esa portada tan pero tan temible?

Maya_soetoroPero me desvío nuevamente. Estábamos en el rebote del de Chicago. Siguiendo con la edición de hoy del New York Times, Obama no sólo planearía gastar más dinero en publicidad dirigida a los latinos que nunca en la historia, sino también tendría guardado bajo la manga un as para la conquista del voto con eñe: su media hermana Maya Soetoro-Ng (der.), ex maestra escolar en El Bronx, que "habla español con acento dominicano y tiene pinta de latina".

Éjale.

Que comience la luchita

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