Noticias de papel #3 (El regreso del punto y coma)

by José Simián

StavansPor José Manuel Simián

"¿Para qué sirve el punto y coma?", se preguntaba ayer Ilan Stavans, profesor de español en Amherst College y autor intelectual de ese ataque al razonamiento lineal que El Diario publica los martes con el título de Lengua Fresca.

Huelga decir que respecto de la gramática -al igual que al escoger un estilo literario- se puede ser más o menos ortodoxo. Nada de malo tiene abogar por una forma de escribir más simple. Lo que no se puede, siendo un referente, es tomarlo a la chacota ni, mucho menos, ser impreciso.

Dice el columnista:

Según el diccionario [el punto y coma sirve] para juntar dos frases aparentemente independientes.

¿Cuál diccionario? El único que cuenta, el de la Real Academia, dice otra cosa: que el signo se emplea "generalmente antes de cláusula de sentido adversativo" (e.g., "Los alemanes vestían de gris; tú, de azul").

Para rematar la farra, este defensor del Spanglish, se lanza al ruedo:

Yo mismo confieso usar raramente el punto y coma. Si dos frases están vinculadas, es fácil convertirlas en una sola mediante una conjunción; o bien, pueden separarse en dos a través de un punto.

Ah, allí está: un punto y coma. Su extinción todavía no es total.

Como verán, el catedrático no entiende mucho y cree que el asunto es para la risa. Si se preocupara de pensar antes de digitar, quizás escucharía la música que los signos ortográficos le ponen a las ideas. Así, la próxima vez que divague sobre comida mexicana o la sexualidad de los futbolistas, entenderemos qué es lo que pasa por su cabeza cuando dispara palabras.

Advertisements