Falacias pop

by José Simián

Carta_de_ajuste 

Por José Manuel Simián

Me veo obligado a aclararle al respetable que esta mitad de Política Pop no comparte las palabras vertidas ayer por el colega Benítez al referirse al tratamiento que algunos matutinos de la ciudad le dieron al inicio de la celebración de los matrimonios homosexuales en California. En particular, me refiero a su calificación de "panfleto retrógrado revestido de intelectualidad" que le entrega al New York Sun, agregando para mayor impacto, suponemos "(y que no lee nadie)".

No se trata de una defensa de las ideas de fondo del Sun que rara vez comparto sino de la caricaturización populista de un periódico que aporta una voz original a la prensa de la ciudad. Además, es incorrecta: si bien el Sun es claramente conservador y apunta al choque con el New York Times, sus opiniones no siempre se alinean con las posturas que imperan en el bando republicano. Al vuelo recuerdo sus elogios a la política pro-inmigración del alcalde Bloomberg y la dura crítica a la candidatura de Giuliani por su postura sobre el mismo tema. Y sobre el mismo tema que preocupa al camarada Benítez, los derechos de los homosexuales, debemos recordar que Bloomberg los apoya (al igual que los derechos reproductivos) y que el Sun en repetidos editoriales propuso enfáticamente al edil para presidente o vice.

Además está eso de "revestido de intelectualidad". ¿Por decorar la mayoría de sus portadas con una obra de arte? ¿Por tener una afinada sección de cultura? Me gustaría mucho más ver a mi colega (y a los otros profesionales del periodismo hispano) apuntando más hacia arriba que hacia abajo. Si nos molestaran las grandes ambiciones o la búsqueda de estilo, también tendríamos que criticar a valiosas secciones del Times.

Por otro lado, me sorprende sobremanera el haber lanzado como crítica entre dientes que al Sun "no [lo] lee nadie". ¿Desde cuándo la popularidad de un periódico, una creación artística o una idea es sinónimo de su peso? En una página que intenta dar razones de sus argumentos, atacar cualidades circunstanciales del adversario sólo debilita la postura que se esgrime (¿Falacia ad hominem, caballero?). Además, debo recordarle lamentablemente al colega que, si fuera por eso, ambos debiéramos cerrar esta página, además de aspirar a ganarnos la vida con otros empleadores.

Y dejando de lado todo lo anterior, una última aclaración acerca de la columna publicada ayer en el Sun por Kenneth Blackwell analizando las consecuencias para el país del fallo de la Corte Suprema de California que permitió los matrimonios homosexuales en ese estado, que fue la que gatilló esta polémica. Si bien no comparto la postura del articulista me parece de toda justicia que los homosexuales puedan casarse y nunca he comprendido los temores de que ello vaya a destruir sociedad alguna aprendí muchísimo leyendo el texto.

Amén de entregarme los argumentos del contrario, su clarísima explicación de cómo la "Full Faith and Credit Clause" de la Constitución obligará al resto de los estados a reconocer los matrimonios celebrados en California (que no exige residencia para conceder la licencia) me hizo entender exactamente lo que está sucediendo.

¿No es ésa la función del periodismo y los medios de comunicación, aunque no los lea nadie, colega?

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