Idolatría popular

by juanmanuelbenitez

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Por Juan Manuel Benítez

No me extraña que Hillary Clinton vaya perdiendo estas primarias. A nadie se le ocurre salir a dar un discurso de victoria a la misma hora en la que los dos Davids más famosos del momento se suben al ring de los ídolos para dar la última pelea. Barack Obama es sin duda más inteligente: se esperó a que el programa terminara, e incluso dio una hora para que los fans de Archuleta y Cook votaran por teléfono antes de ofrecernos un "remake" del ya legendario Decían que este día nunca llegaría de Iowa.

Los números cantan y las matemáticas están en contra de los dos demócratas: a estas horas de la mañana del miércoles, los productores de American Idol -el programa de televisión de EE.UU. de mayor audiencia de los últimos años- dicen haber recibido en las últimas horas más de 75 millones de votos vía telefónica. Comparen eso al poco más de un millón de sufragios que sumaron Clinton y Obama en Oregon y Kentucky en el día de ayer.

Aburridos de la contienda política, los ojos de este país están hoy fijos en un estudiante de Utah de 17 años y un camarero de Missouri de 25; el duelo entre el niño precoz con cara de balada, y el joven rockero de pelo despeinado. Archuleta no quiso arriesgar y se robó la noche con una repetición de Imagine; Cook encontró su mejor momento con I still haven’t found what I’m looking for.

Y así siguen los otros dos: ella que por mucho que busca no encuentra los delegados que le faltan, mientras el otro continúa subido en la nube de la imaginación, despertando viejos mitos e ideales en una nueva generación.

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(Foto: Doug Mills/The New York Times)

Anoche el de Illinois le propinó otro derechazo a la de Nueva York: Obama sobrepasó la mayoría absoluta de delegados regulares, y le faltan unos 70 para llegar a la meta. Sin embargo, no quiso cantar victoria antes de tiempo, más que nada por no molestar a todos esos fans de Clinton que necesitará en noviembre y que a día de hoy confiesan a los encuestadores que McCain les gusta más.

Mientras tanto, Simon -el juez de malvado acento británico- le concedió la victoria del ring a Archuleta por nocaut. Hoy veremos si su opinión coincide con el veredicto de América.

Y para conocer éste, gracias a dios, no tendremos que esperar ni a Puerto Rico, ni a Montana, ni a Dakota del Sur.

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