Dictadores en desgracia

by José Simián

Por José Manuel Simián

Encuentros_diabloMucho más infalible que nadie que alegue semejante disparate, Radar de Página/12 publicaba este domingo una nota sobre Hablando con el diablo, el libro en que el periodista italiano Riccardo Orizio compiló sus entrevistas con dictadores que vivieron para contarlo desde la prisión, la pobreza, el exilio o el desprecio.

El italiano dice que optó por entrevistar a los tiranos "caídos en desgracia, porque quien ha caído de pie tiende a no hacer examen de conciencia". Así, el finado Augusto Pinochet (que, no lo olvidemos en esta semana religiosa, no desperdiciaba oportunidad de citar a la Vírgen) no calificó para su empresa, por haber sido poderoso hasta su muerte y "respetado por muchos chilenos".

Destaca en el artículo la carta con que en 2000 el panameño Noriega declinó la solicitud de entrevista de Orizio. Como vemos, la locura y la religión coexisten en más de un "individuo olvidado":

Distinguido Señor Orizio:

Gracias por su libro sobre las “tribus blancas perdidas”. Estoy leyendo su interesante libro con ayuda de mis diccionarios. Hoy he empezado el capítulo sobre los esclavos alemanes en Jamaica.

Con referencia a su deseo de entrevistarme para el proyecto de su libro dedicado a ciertos “individuos olvidados”, personas que fueron poderosas y luego fueron culpadas de los problemas encontrados por sus respectivos países, etc., mi contestación es que no me considero un “individuo olvidado”, pues Dios, el gran Creador del Universo, que escribe derecho aunque a veces lo hace con renglones torcidos, no ha terminado aún de escribir el último capítulo sobre Manuel A. Noriega…

Le agradezco su elegante y generosa correspondencia de junio y también su llamada telefónica al señor don Arturo Blanco, de la cárcel de Miami.

Respetuosamente,

Manuel Antonio Noriega

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