Las amistades peligrosas

by juanmanuelbenitez

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Por Juan Manuel Benítez

Con estas fachas se presentó Michael Bloomberg en la ciudad de fábula de Xanadú. Con camiseta ajustada y patines de ruedas, el alcalde de Nueva York dio durante veinte minutos su cómica réplica a los ataques de la prensa, acompañado del elenco de uno de los musicales de Broadway más populares del momento (y de Eli Manning). Se mofó de sus ya olvidadas aspiraciones presidenciales y de sus grandiosos proyectos de futuro para la Gran Manzana. No estuvo sólo: dos ex-alcaldes -Ed Kock y David Dinkins- le ayudaron con este video. Cenábamos en el hotel Hilton y rozaba la medianoche del sábado 15.

Era su particular tercer acto, tras dos anteriores puestos en escena por el grupo de reporteros locales del "Inner Circle" (algo así como "Círculo Interno" o "Sociedad Secreta"). Cada año, esta organización (repleta de artistas frustrados con poquísima gracia) realiza una cena benéfica a la que acudimos la prensa de Nueva York y la clase política objeto de nuestra cobertura. Desde el alcalde hasta el gobernador, pasando por concejales de baja estofa, editores ejecutivos, reporteros y aspirantes a todo ello. Comemos y nos reímos juntos; nos aburrimos y nos emborrachamos juntos (algunos de manera descarada). Todo mientras esta sociedad secreta de elegidos monta un musical de dos actos, sátira de la actualidad política, local y nacional, al que sigue la mordaz respuesta de la Alcaldía (en años anteriores, Bloomberg actuó de monarca medieval y de Mayor Poppins, volando con su paraguas por el escenario del Hilton).

Cinco días después de que el The New York Times destapara el escándalo legal y sexual que acabó en dos días con la carrera profesional de Eliot Spitzer, periodistas y políticos nos fuimos a cenar como si no hubiera pasado nada. Son en ocasiones como ésta que muchos rozamos -y a veces traspasamos- esa delgada línea que debería separar el mundo político del llamado "cuarto poder".

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