Palabras de campaña #4: Malhablar

by José Simián

Por José Manuel Simián

Sin importarle que, tras fracasar en sus intentos de que se repitieran las primarias de Florida y Michigan, ver a Obama pronunciar uno de los discursos políticos más alabados y comentados de los últimos tiempos, y luego presenciar que Bill "Judas" Richardson besara a Obama en la mejilla (¿estaba escrito? ¿Eso hace de Hillary la Vírgen o Jesús?), algunos le asignen un cinco por ciento de probabilidades de conseguir la nominación demócrata, la candidata sigue a la carga.

Pero esta pelea se vuelve como esos concursos de televisión en que, mientras más compites, más puedes ganar y perder. Y esta vez Hillary Clinton perdió en la apuesta que ella misma había hecho sobre su currículum de Primera Dama y la experiencia en asuntos internacionales que la capacitaba para contestar un mítico teléfono a las 3 a.m. (¿Y eso no le sonó a nadie a canción de Serú Girán? ¿Alguien dijo suicidio político?).

En reiteradas ocasiones, la senadora sostuvo que recordaba perfectamente cómo en un viaje a Bosnia en 1996, tuvo que enfrentar peligrosas situaciones, fuego de francotiradores y correr a refugiarse a su auto. Pero las imágenes (y el recuento de testigos, a quienes Clinton bajó el perfil) dicen otra cosa.

Aquí las imágenes de una sonriente Primera Dama ese 25 de marzo de 1996, caminando por la pista de aterrizaje con su hija, saludando al presidente y abrazando a una niña bosnia, para luego recordar que el humorista Sinbad, que estuvo ahí y contradijo su versión, es, precisamente "un humorista":

Y ahora, tras demostrarse cómo fue que pasaron las cosas, la candidata dijo que lo que quería decir era que se habían tomado precacuciones para el aterrizaje, y que habían tenido "que moverse rápido" por seguridad. Es decir, que había "malhablado".

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