Harlem desembarca en Albany

by juanmanuelbenitez

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(Foto: Chris Hondros/Getty Images)

Por Juan Manuel Benítez, desde Albany

Era domingo por la noche, y Jack’s Oyster House más parecía una sucursal del Sylvia’s de Harlem que un restaurante en la calle State, a unas cuadras del Capitolio Estatal de Albany. En diferentes mesas cenaban políticos negros como Roger Toussaint (presidente del Sindicato de Trabajadores del Transporte), Helen Marshall (presidenta del Condado de Queens) o Virginia Fields (ex-presidenta del Condado de Manhattan). Como ellos, decenas de políticos afroamericanos habían desembarcado en la capital para asistir al día siguiente a la histórica toma de posesión del primer gobernador negro del Estado de Nueva York.

Con David Paterson al frente del ejecutivo, estos políticos sienten que por primera vez no son comparsa de un político blanco (su padre, Basil Paterson también ocupó puestos secundarios, como secretario de estado del Estado de Nueva York y teniente de alcalde de la Gran Manzana). Pocos podían esperar hace dos años que el compañero de fórmula de la apisonadora Spitzer pudiera llegar a la jefatura del Estado por fuera de juego del cabeza de cartel. Tras más de dos décadas representando a Harlem en el Senado Estatal, ser número dos del mesías que llegaba a curar los males de Albany era inesperada guinda a una carrera política sin excesivo lustre. Ahora el vice se convierte en gobernador. Accidental, sí; pero de pleno derecho. Y el ala negra del partido demócrata va a aprovechar este momento.

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(Foto: Damon Winter/The New York Times)

“El ciego es el que mejor visión tiene”, me decía el senador estatal Reverendo Rubén Díaz Sr. tras escuchar el discurso de investidura del primer gobernador invidente de la Historia del Estado. No sé cómo andará él de la vista porque, hasta el momento, el grupo de políticos latinos de la Legislatura no se ha reunido a analizar el traspaso de poder y crear una estrategia común.

Durante los últimos meses, la contienda Clinton/Obama ha demostrado que los intereses de afroamericanos y latinos van en direcciones distintas. Ambas comunidades compiten a menudo por las mismas parcelas de poder y pocas veces unen fuerzas para lograr un objetivo común. No va a ser menos ahora. Que se preparen los legisladores latinos si piensan que lo van a tener más fácil. Los hispanos son tan extranjeros en el Upper East Side de Spitzer como en el Harlem de Paterson.

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