La almohada de Barack

by juanmanuelbenitez

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(Foto: David Scull para The New York Times)

Por Juan Manuel Benítez

La supuesta luna de miel entre la prensa y Barack Obama parece haberse terminado. El hasta ahora benévolo The New York Times -rotativo que respaldó la candidatura de Hillary Clinton justo antes del Super Martes de febrero- publicó este domingo un artículo que sin duda hará las delicias de la senadora de Nueva York. Profundizando en el talón de Aquiles de la campaña Obama, el rotativo relata su corta -y aparentemente sin lustre- trayectoria en el Senado de Washington. “Todavía se perdía por los pasillos del Capitolio cuando ya se estaba postulando a la Presidencia”, dicen los reporteros del Times.

Desde que Hillary Clinton -parafraseando un sketch del programa de comedia Saturday Night Live (SNL)- pidió en un debate en Austin una “almohada para Barack“, ya que se sentía injustamente tratada por los moderadores, los medios han -hemos- comenzado a contrarrestar diseccionando minuciosamente cualquier aspecto negativo del senador de Illinois. (Una semana más tarde, tres días antes de las primarias de Texas y Ohio, la Hillary de verdad aparecía en SNL haciendo chiste del incidente, algo que muchos piensan no le vino mal a la hora de vencer en esos dos estados).

“No me esperaba que mordierais ese anzuelo”, se lamentaba el otro día Obama ante la prensa, después de días de cobertura negativa, enfocada, entre otras cosas, en sus relaciones pasadas con el promotor Tony Rezko, que ahora enfrenta cargos de extorsión, lavado de dinero y fraude. La víspera del voto en Texas y Ohio también dominaron los titulares la supuesta reunión de uno de sus jefes de campaña con autoridades canadienses para minimizar su fuerte postura en contra del tratado de libre comercio con Canadá y México conocido como NAFTA (tema clave para el electorado de Ohio).

El último revés de Obama en los medios se lo han proporcionado las declaraciones de su principal asesora de política exterior a un medio escocés. En una entrevista con el periódico Scotsman, Samantha Power dijo que la retirada de tropas de Iraq propuesta por Obama tendrá que ser re-estudiada una vez llegue a la Casa Blanca, ya que el plan actual sólo se implementaría “en el mejor de los casos”. Una vez publicadas las declaraciones, Power tuvo que presentar su dimisión. Y no sólo por irse de la lengua en un tema tan crucial… sino porque además calificó a Hillary Clinton de “monstruo”.

Y es que en este país, a diferencia de lo que ocurre en mi pueblo, eso de “eres un monstruo” no es en absoluto un halago.

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