Hillary Top 5

by José Simián

Por José Manuel Simián

Hillary_vogue 5) El plantazo a la revista Vogue tras cancelar la sesión fotográfica a la que se había comprometido, por miedo a aparecer demasiado femenina". Recordemos que en 1998, la entonces primera dama posó para la portada de la revista, acallando a quienes la consideraban poco elegante. Indignada por este desaire de una década después, la legendaria editora Anna Wintour la criticó en sus páginas por lo absurdo que le resulta "que una mujer contemporánea tenga que aparecer como masculina para ser tomada en serio en su búsqueda del poder". (Los casados e hijos de madres latinas concordamos).

4) La crítica del New York Observer al libro Thirty Ways of Looking at Hillary: Reflections by Women Writers. Analizando cómo sus congéneres descueran a la senadora, la astuta Susan Faludi dice:

Imaginemos por un segundo la premisa de este libro —30 conocidas escritoras hablando sobre cómo "se sienten" acerca de Hillary Clinton— aplicada a 30 escritores hombres y un candidato presidencial masculino. Haciendo los ajustes de género, los ensayos se titularían: “La ropa interior de Barack”, “Votemos por el hermano frígido,” etcétera. En sus páginas encontraríamos divagaciones sobre la falta de estilo del candidato y la falta de tonicidad de sus pectorales; comentarios acerca de rasgos "reveladores" como su falta de interés en hacer asados en el patio de su casa o en las mascotas; y frases burlonas sobre su poca popularidad entre los chicos cool de la fiesta (vale decir, los escritores y sus "amigos"). Escucharíamos especulaciones sobre si el candidato es un macho de veras o se hace. Escucharíamos también sobre cómo el candidato los hace sentirse como hombres, y si ven su masculinidad reflejada en los despliegues de testosterona del político. Pero nada acerca de sus posturas políticas.

3) La historia de la misma publicación sobre cómo diversas revistas para señoras prefirieron no entregarle su apoyo a la primera candidata en la historia del país por el solo hecho de ser mujer, aunque "estarían encantadas de recibir la receta de galleticas de Bill".

2) La columna de Matt Taibi en Rolling Stone en que califica a doña Hillary de La Nueva Nixon, sosteniendo convincentemente que la campaña del difunto ex presidente y la de Clinton ’08 son prácticamente similares, y recordándonos que la candidata se afilió inicialmente al Partido Republicano. (Además, como bono se desempolva la tesis de bachiller, en la que una joven Hillary escribía que no creía que el cambio pudiera lograrse desde fuera del sistema, es decir, que hasta en sus momentos más rebeldes creyó en el establishment).

Webimage 1)  El segundo amago de llanto (¿o se le metió algo al ojo?) de la senadora en la campaña, esta vez en Connecticut, bautizado por El Diario (¿en un arranque de genialidad?), "Hillary vuelve a mostrar emoción".

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