Lenguas traicioneras

by José Simián

Por José Manuel Simián

Clintons Después de una campaña larga como clase escolar, finalmente los candidatos presidenciales entran al ring de los votos en las asambleas electorales de Iowa. Y según una compilación de los lapsus que comienzan a cometer a causa de la fatiga realizada por el New York Times, los candidatos también comienzan a sentir la fatiga de tanto esfuerzo por pedir que los amen: Clinton, excitada, diciendo que afuera "300 personas literalmente se están muriendo de frío" (nadie falleció, afortunadamente); o Romney prometiendo olvidar (cuando quería recordar) para siempre a los fascinantes electores del Estado del Ojo de Águila.

Pero no parece haber caída de la lengua (involuntaria) en la ansiosa petición de cariño difundida ayer por la campaña de la ex primera dama. Haciendo referencia a las complicadas reglas de estas rocambolescas (Benítez dixit) votaciones, en que los ciudadanos deben ponerse de pie y arrumarse junto a quienes piensan igual (razón que puede motivar por sí sola que muchos de estos caucuses se celebren en escuelas primarias), la rubia le prometió a los iowanos (¿?)  que "si se paraban por ella una noche", haría lo mismo por ellos todos los días de su presidencia. En inglés, "If you stand with me for one night, I will stand up for you every day as your President", frase que a este servidor le sugiere la improbable escena de  Hillary ofreciéndose desesperada por un romance furtivo, un one night stand, prometiendo a cambio amar por toda la vida – una de esas mentiras que sólo el alcohol o la ambición pueden inspirar. ¿O será que la aprendió de su marido?   

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