Hechos de otra madera

by José Simián

Por José Manuel Simián

El New York Sun le dedica su editorial de hoy a esa línea que comienza a separar las diferencias irreconciliables entre el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg y el ex edil Rudolph Giuliani, que ahora lucha por conseguir la nominación republicana a la presidencia:

"Para quienes pensaron que la campaña presidencial era demasiado pequeña para dos alcaldes de Nueva York divorciados que están por los derechos de los homosexuales y el derecho al aborto, las cosas están dando un giro interesante. Mientras el alcalde Bloomberg estaba en China ofreciendo una visión optimista de los beneficios de los inmigrantes para Estados Unidos, el alcalde Giuliani lanzaba un comercial de televisión en que se jactaba de cómo iba a mantener a los inmigrantes fuera del país. Qué contraste".

Llegados a este punto, cabe recordar que el Giuliani alcalde defendía a los inmigrantes, mientras el Giuliani candidato (como correctamente dice el Sun: acorralado por Mitt Romney) los desconoce como borracho la mañana después.

Más contrastes en el discurso asiático de Bloomberg, que de seguro no cambiaría si finalmente decidiera postularse a la presidencia:

"Nueva York tiene tantos restaurantes chinos [+2.500] porque somos el hogar de más personas con raíces chinas que cualquier otra ciudad fuera de Asia. (…) Estados Unidos se convirtió en la economía más poderosa del mundo por recibir a los inmigrantes, y Nueva York en la economía más poderosa del país por invitarlos a quedarse… Miren esto: La mitad de los premios Nobel estadounidenses de física de los últimos siete años los ganaron personas que nacieron fuera del país; más de la mitad de las personas con PhDs que trabajan en Estados Unidos son inmigrantes; las compañías que han revolucionado la tecnología, como Sun Microsystems, Yahoo y Google, fueron fundadas o co-fundadas por inmigrantes. De hecho,  un cuarto de todas las compañías de Silicon Valley fueron creadas por empresarios de sólo dos países: China e India. En estos momentos, nuestras leyes de inmigración le impiden a demasiados de los empresarios del mañana venir a trabajar a Estados Unidos".

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