Política Pop

The pentatonic scale is a political weapon.

Month: March, 2008

Otros “peipers”

by juanmanuelbenitez

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Por Juan Manuel Benítez, desde Buenos Aires

El bife de chorizo era de lo poquito que me pudo recomendar anoche el camarero de un restaurante de Palermo Viejo. Argentina es famosa por su carne de vaca, pero el desabastecimiento causado por el paro agropecuario ya se nota en la capital. “Intentos de saqueo a supermercados“, escribía Clarín; “Casi no quedaba carne“, titulaba La Nación. Todos los periódicos se centraban hoy en la crisis generada por la huelga y en el discurso que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio anoche en Parque Norte.

El pedido de la Kirchner de “Levanten el paro para dialogar” -portada de Clarín- se transformaba en la tapa del más gamberro Página 12 en un “Por qué no charlamo’ un ratito, eh?

El Boca pudo con el Colo Colo en la Bombonera, pero no con la presidenta. En la radio del taxi y en las televisiones de las cafeterías: el discurso de CFK -como la llama Página 12- fue la transmisión más vista de la noche, un 34.1 de audiencia frente a un 24.3.

La importancia de la crisis se nota también por quiénes comentan sobre ella: “No hay chacareros vestidos de Versace“, decía Diego Armando Maradona; “Los cacerolazos son para las dictaduras“, sentenciaba el ya dos veces Gardel Andrés Calamaro.

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Belén Bajos, de La Bicicleta Naranja, me explica que cuando la bandera pequeña está izada y ondea bajo la grande, es señal de que la presidenta está en La Casa Rosada. Con un poco de suerte, el conflicto se solucionará en las próximas horas, antes de que las calles de Buenos Aires dejen de oler a parrilla.

Página rebelde

by José Simián

Por José Manuel Simián

Portada_soyLa otra noche tuve un sueño extraño sobre la prensa hispana de Nueva York. Corría el Viernes Santo y yo abría un matutino, con una taza gigantesca de café en la mano, sentado en una mesita instalada en una plaza de Manhattan que mi memoria no consigue identificar. Alumbrado por un sol de primavera infantil, encontraba en el interior el número cero de un suplemento dedicado a las minorías sexuales y escrito con elegancia y sabiduría pop. El artículo de portada rezaba "La paz esté con vosotros", para proceder a desnudar lentamente los errores de traducción de El Libro que condenan la homosexualidad.

Luego hacíamos un asado con mis amigos ahí, en medio de la plaza. Tomábamos un vino sabrosísimo y el sol seguía arriba, sin esconderse ni molestar. El resto de los neoyorquinos respetaban nuestro espacio, pasando por fuera del parque, ocupados de sus asuntos. Alguien sacaba un tocadiscos portátil y ponía a girar un vinilo de Bob Dylan.

Portada_radar Se hacía domingo. Mismo lugar, pero estaba yo solo en la mesita, con la misma taza de café y el periódico. Un suplemento cultural tenía en portada un artículo sobre El diario de los muertos, la última película de zombies de George Romero. Luego miraba la portada, con la leyenda "Levántate y anda" y la imagen de unos diabólicos conejitos de chocolate.

Sonreía, doblaba el periódico con cuidado y me iba con mi hijo, que había aparecido de la nada y ya caminaba, a buscar huevitos de fantasía entre el rumor de los arbustos.

Mis “peipers”

by juanmanuelbenitez

Por Juan Manuel Benítez

Nunca me imaginé que me fueran a pagar por reproducir en televisión una de mis actividades de ocio favoritas: leer -y comentar- la prensa diaria.

El segmento “En los periódicos” de NY1 Noticias es una copia de “In the Papers”, que fue lanzado hace muchos años en NY1 News. Consiste en darle un repaso a los titulares, artículos, columnas y editoriales más llamativos del día. Hay donde elegir en Nueva York con tantos rotativos: El Diario La Prensa, Hoy, The New York Times, The New York Post, The Daily News, The New York Observer, The New York Sun, The Village Voice, etc.

Un pelín de ironía y crítica es siempre necesario para los “peipers” -como cariñosamente llamamos la sección- por eso de comenzar el día con una sonrisa frente a todas las calamidades que nos ofrece la prensa mañanera.

Este otro video es del miércoles 19 de marzo:

(Mamá: esto es para que nunca más me vuelvas a preguntar eso de “¿para qué compras tanto periódico?”)

Palabras de campaña #6: Humana

by José Simián

Por José Manuel Simián

Hilaria_2Es verdad. Seguir martillando la exageración de Hillary Clinton sobre su odisea bosnia de 1996 es tan fútil como el repetir y repetir las imágenes del pastor de Obama que, con tanto desgaste, ya no va a servir más adelante, cuando realmente lo necesiten los rivales del senador por Illinois. Lo increíble del último incidente de esta interminable temporada de primarias es que está tan bien documentado y las palabras son tan claras, que dan poco lugar a la interpretación: la exageración mentirosa, la tosca negación, lo que de verdad sucedió. Y, tras el bochorno, vino la disculpa, tratando de vestir el asunto de humorada:

Así que cometí un error. Eso pasa. Sólo prueba que soy humana, lo que para alguna gente puede ser una revelación.

El problema es que, tal como sabe cualquier psicólogo de café, uno suele presumir de lo que más carece. Ése fue, precisamente el problema de tratar de convencer al electorado de que prácticamente había gobernado el país junto a su marido, y es el problema ahora, cuando nos dice, como si nos cupieran dudas, que es humana. La disculpa es, también, impropia para una política de su fuste (y que suena más bien a enfermo tras los últimos ritos), puesto que la muestra intentando convencerse a sí misma, más que a nosotros, de que pudo haber cometido un error.

Las amistades peligrosas

by juanmanuelbenitez

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Por Juan Manuel Benítez

Con estas fachas se presentó Michael Bloomberg en la ciudad de fábula de Xanadú. Con camiseta ajustada y patines de ruedas, el alcalde de Nueva York dio durante veinte minutos su cómica réplica a los ataques de la prensa, acompañado del elenco de uno de los musicales de Broadway más populares del momento (y de Eli Manning). Se mofó de sus ya olvidadas aspiraciones presidenciales y de sus grandiosos proyectos de futuro para la Gran Manzana. No estuvo sólo: dos ex-alcaldes -Ed Kock y David Dinkins- le ayudaron con este video. Cenábamos en el hotel Hilton y rozaba la medianoche del sábado 15.

Era su particular tercer acto, tras dos anteriores puestos en escena por el grupo de reporteros locales del "Inner Circle" (algo así como "Círculo Interno" o "Sociedad Secreta"). Cada año, esta organización (repleta de artistas frustrados con poquísima gracia) realiza una cena benéfica a la que acudimos la prensa de Nueva York y la clase política objeto de nuestra cobertura. Desde el alcalde hasta el gobernador, pasando por concejales de baja estofa, editores ejecutivos, reporteros y aspirantes a todo ello. Comemos y nos reímos juntos; nos aburrimos y nos emborrachamos juntos (algunos de manera descarada). Todo mientras esta sociedad secreta de elegidos monta un musical de dos actos, sátira de la actualidad política, local y nacional, al que sigue la mordaz respuesta de la Alcaldía (en años anteriores, Bloomberg actuó de monarca medieval y de Mayor Poppins, volando con su paraguas por el escenario del Hilton).

Cinco días después de que el The New York Times destapara el escándalo legal y sexual que acabó en dos días con la carrera profesional de Eliot Spitzer, periodistas y políticos nos fuimos a cenar como si no hubiera pasado nada. Son en ocasiones como ésta que muchos rozamos -y a veces traspasamos- esa delgada línea que debería separar el mundo político del llamado "cuarto poder".

Junot “Wao” Díaz

by José Simián

Por José Manuel Simián

Wao_espanolEn septiembre pasado, cuando The Brief Wondrous Life of Oscar Wao acababa de editarse y comenzaba a recibir su interminable lista de reconocimientos, tuve la suerte de entrevistar a Junot Díaz. Ahora que la novela ganó el prestigioso premio de ficción 2007 del National Book Critics Circle y que su traducción al español se ha anunciado para septiembre, resucitamos esta conversación en dos partes.

Díaz sobre el impulso de su personaje para perseguir el amor hasta las últimas consecuencias:

Yo creo que ser humano es bregar con la soledad, y cuando uno de veras se mete en una relación íntima con otro, ésa es la única vez en que no se siente tan solo. Entonces, yo creo que, como persona, Oscar ve que todos sus amigos que tienen relaciones íntimas, en ese momento no están solos, no se sienten solos. 

Como latino, como inmigrante, como alguien que pertenece a una familia enorme, aunque tú tengas muchos amigos, muchos familiares, muchos vecinos, él que no está metido en una relación íntima de veras no puede escapar de esa soledad.

(El cuento publicado en el New Yorker en 2000, sobre el que Díaz construyó la novela puede encontrarse aquí, y la imperdible grabación de “How to Date a Brown Girl (Black Girl, White Girl, or Halfie)”, acá).

Segunda parte de la entrevista:

Palabras de campaña #5: momento “senior”

by José Simián

Por José Manuel Simián

Con tanto preocuparnos de la campaña demócrata, nos hemos olvidado de seguir los pasos y tropiezos de John McCain. Y es que, por muy extraño que parezca, en una de ésas, termina siendo presidente.

Y hemos dejado pasar las diversas ocasiones en que el republicano ha sostenido que Irán estaría entrenando a miembros de Al Qaeda. (De una buena vez: Irán es una nación chiíta y los de Al Qaeda son sunis. Esto nos recuerda también esa otra falsa afirmación de un vínculo entre Al Qaeda y el régimen de Saddam Hussein).

La versión más famosa de las palabras de McCain es ahora la de la semana pasada en Jordania en que dijo:

Es de público conocimiento y así se ha reportado en la prensa que Al Qaeda está regresando a Irán, donde reciben entrenamiento, y que regresan a Iraq desde Irán.

Tras ser corregido por Joe Lieberman (video de arriba), se retractó diciendo que Irán "entrenaba terroristas, no Al Qaeda". En el mismo video, Brit Hume de Fox dice posteriormente que se trataría de un lapsus para, finalmente (¿tratando de ayudarlo?), calificar lo ocurrido como "un momento senior", algo así como "una patinada del abuelito".

El problema es que, no sólo ha hecho declaraciones similares en otras oportunidades, sino que hoy parece decir lo mismo en una columna en español publicada en El Diario La Prensa:

Extremistas chiítas y Al Qaeda —a pesar del apoyo de potencias externas como Irán— se han dado a la fuga pero no han sido derrotados.

¿Será que McCain, tal como Hillary Clinton, está sólo "malhablando"? ¿Se podrá "malescribir" también?

Palabras de campaña #4: Malhablar

by José Simián

Por José Manuel Simián

Sin importarle que, tras fracasar en sus intentos de que se repitieran las primarias de Florida y Michigan, ver a Obama pronunciar uno de los discursos políticos más alabados y comentados de los últimos tiempos, y luego presenciar que Bill "Judas" Richardson besara a Obama en la mejilla (¿estaba escrito? ¿Eso hace de Hillary la Vírgen o Jesús?), algunos le asignen un cinco por ciento de probabilidades de conseguir la nominación demócrata, la candidata sigue a la carga.

Pero esta pelea se vuelve como esos concursos de televisión en que, mientras más compites, más puedes ganar y perder. Y esta vez Hillary Clinton perdió en la apuesta que ella misma había hecho sobre su currículum de Primera Dama y la experiencia en asuntos internacionales que la capacitaba para contestar un mítico teléfono a las 3 a.m. (¿Y eso no le sonó a nadie a canción de Serú Girán? ¿Alguien dijo suicidio político?).

En reiteradas ocasiones, la senadora sostuvo que recordaba perfectamente cómo en un viaje a Bosnia en 1996, tuvo que enfrentar peligrosas situaciones, fuego de francotiradores y correr a refugiarse a su auto. Pero las imágenes (y el recuento de testigos, a quienes Clinton bajó el perfil) dicen otra cosa.

Aquí las imágenes de una sonriente Primera Dama ese 25 de marzo de 1996, caminando por la pista de aterrizaje con su hija, saludando al presidente y abrazando a una niña bosnia, para luego recordar que el humorista Sinbad, que estuvo ahí y contradijo su versión, es, precisamente "un humorista":

Y ahora, tras demostrarse cómo fue que pasaron las cosas, la candidata dijo que lo que quería decir era que se habían tomado precacuciones para el aterrizaje, y que habían tenido "que moverse rápido" por seguridad. Es decir, que había "malhablado".

El Judas hispano

by juanmanuelbenitez

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(Foto: Alex Brandon/Associated Press)

Por Juan Manuel Benítez

Aún ignoramos si hubo 30 monedas de plata de por medio, pero dicen que este jueves santo por la noche, mediante llamada telefónica, Bill Richardson besó la mejilla de Hillary Clinton, abandonándola en su particular huerto de los olivos. Richardson es poderoso apóstol del Partido Demócrata, parte de ese consejo de sabios/superdelegados que parecen destinados este año a elegir al mesías que les guíe a la Casa Blanca prometida.

La metáfora no me la invento yo. Ya me gustaría. Viene de una de las cabezas -calva, por cierto- más influyentes de la política nacional de los últimos años. Con su cara de malo, James Carville ha confeccionado las estrategias de los Clinton desde principios de los noventa. Ayer calificó de irónica traición el respaldo de Richardson a la candidatura presidencial de Barack Obama en plena Semana Santa.

Muchos opinan que el gobernador de Nuevo México les debe a los Clinton. Fue Bill quien le nombró secretario de Energía y embajador ante las Naciones Unidas, importantes puestos para un currículum con el que se lanzó el año pasado a la contienda presidencial. Tiró la toalla tras distantes cuartos puestos en Iowa y New Hampshire. Y desde entonces ha sido cortejado por Obama y Clinton, con la esperanza de atraer el voto latino e influir en los superdelegados.

“Éste es un hombre que nos entiende y nos va a respetar”, dijo este viernes santo Richardson de Obama, al que clasificó como líder que aparece sólo una vez en la vida. Quedan pocos hispanos por votar en estas primarias, pero muchos superdelegados indecisos. Este respaldo llega en una semana en la que Obama ha sufrido su propio vía crucis en los medios, obsesionados por los sermones políticamente incorrectos de su pastor Jeremiah Wright.

Los enemigos de Obama ya no necesitan esparcir los falsos -e hirientes- rumores de que es musulmán (cuando Clinton fue preguntada sobre el caso, respondió que “el rumor no tiene fundamento”, añadiendo un sibilino, “que yo sepa”); la retórica de domingo de Wright espanta a los votantes blancos más que cualquier seguidor de Alá.

A veces me avergüenzo de mi profesión. En lugar de intentar digerir el discurso de alto nivel pronunciado por Obama este martes sobre relaciones raciales, titulado “Una Unión más perfecta“, las cadenas de noticias han preferido correr sin parar los jugosos cortes de 30 segundos de polémicos sermones de Wright, teólogo de izquierdas. Millones de estadounidenses han contemplado, por primera vez en sus vidas, la pasión que envuelve la liturgia afroamericana.

Poco ha cambiado este país desde que Martin Luther King Jr. pronunciara aquello de que “la hora de mayor segregación en la América Cristiana es las 11 de la mañana del domingo”. Obama la tomó prestada para “Una Unión más perfecta”, discurso que terminó por sacar a Richardson de su neutralidad.

A Hillary le han hecho la pascua.

Sobre el café en Nueva York

by José Simián

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Por José Manuel Simián

UNO. Mediano, leche y azúcar, exactamente a las cinco de la mañana, en el carrito estacionado en la Novena Avenida frente al Chelsea Market. Un dejo a jarabe de almendra o nuez, quizás el secreto de my friend, al que en todas estas madrugadas nunca le he preguntado el nombre, para diferenciarse de la competencia que en estas materias sí que es infinita en Nueva York. A estas horas del día, sin embargo, en que comienzo mi día laboral caminando a tientas entre los postes de luz, este local itinerante estacionado justo en frente de un Starbucks, ejerce sobre mí un monopolio natural.

DOS. El macchiatto o capuchino —todo depende del día, la hora y el ánimo— que sigue a ese combustible degradado de la madrugada. Aquí, en Ninth Street Espresso, los baristas preparan cada taza como si fuera la última, vertiendo la espuma sobre el café primero en una nube que se revuelve con movimientos secos de muñeca, para luego lanzar un chorro blanco que cae en la taza y emerge de esa pequeña profundidad convertido en hoja o corazón.

Benítez y Simián acodados en el mesón de piedra intentando establecer una conversación que estire el brebaje , una charla con sabor a recreo escolar de las noticias que, huelga decirlo, son como las clases: casi siempre iguales.

Notas de banana y chocolate entre la noche del café y el día de la espuma; notas de política y de la pequeña historia de una oficina como cualquiera. Una conversación que, como el líquido, se consume rápido.

TRES. El café que se pide sin adjetivos, salvo el número de bocas, en un diner o restaurante de brunch cualquiera. Amargo y oscuro si lleva mucho tiempo en la cafetera; normalmente más liviano y aromático donde los precios son mayores pero, paradójicamente, se atiende peor y rellenan menos la "taza sin fondo”. A un costado, siempre un jarrito metálico con la leche que nunca es suficiente.

Mientras el desayuno o el brunch abren la mañana o el mediodía, las tazas se llenarán y vaciarán más veces de las necesarias, como intentando satisfacer el más primario de los impulsos de sobrevivencia: chupar.

CUATRO. Una cápsula que escojo en la cafetería de la revista para la que trabajo de vez en cuando y luego pongo en una máquina que escupe, en pocos segundos, un líquido insatisfactorio como sueño inconcluso. Le agrego la mezcla de leche y crema que hay a nuestra disposición en un amplio refrigerador y, mientras revuelvo el brebaje, recuerdo que la revista pertenece a una gigantesca empresa que parece poseerlo todo; que el café que nos regalan nos mantiene produciendo; y esa advertencia maternal allá, a lo lejos, de que el primero te lo regalan…

Al sentir que este potaje comienza a irritarme el paladar y a detonar un dolor de cabeza desde el medio del cerebro, recuerdo también que  la última vez que estuve aquí prometí que nunca más. Abajo, sin embargo, en la Sexta Avenida, el tráfico sigue escurriendo como cuando esa promesa fallida, y no entiendo bien si es ahora o entonces, si el café o yo.

CINCO. El perfume intoxicante del café siendo tostado en una vieja máquina roja en D’Amico de Carroll Gardens, Brooklyn. Los viejos italoamericanos del barrio tomando su ración en la parte de atrás mientras aquí adelante se abre ante nuestros ojos una muralla llena de granos de todas las prodecencias y todos los grados de tostadura, como un mundo repleto de promesas de vivir días infinitos entre taza y taza.

SEIS. El café como medida de las horas. El café como medida de nuestros
deseos. El café como medida de nuestra tolerancia. El café como medida de lo imposible.

SIETE. El café como desafío del sueño. El café como desafío de la gravedad. El café como desafío del tiempo. El café como desafío de la muerte.

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