Política Pop

The pentatonic scale is a political weapon.

Month: January, 2008

Luna Negra

by José Simián

Luna_2_2

Por José Manuel Simián

Esta semana debuta en Nueva York la compañía de danza Luna Negra, fundada en Chicago por el coreógrafo Eduardo Vilaro. Cuando lo entrevisté para el Daily News, el cubano declaró, orgulloso, que se trataba de un grupo "de latinos, por latinos y para latinos", porque trabajan exclusivamente con coreógrafos y músicos hispanos, e intentan escaparle a los estereotipos que pesan sobre nuestro grupo étnico-lingüístico.

El espectáculo que presentarán en el New Victory Theater hasta el 3 de febrero incluye un trabajo sobre música del argentino Gustavo Santaolalla, y una coreografía del propio Vilaro sobre uno de los ritos más decidores del rol de las mujeres en Latinoaméricalas: las fiestas de Quinceañera.

La primera presentación de Luna Negra en Nueva York marca también el regreso de su fundador a la ciudad en que creció ("como un niño que vuelve a mostrar sus medallas"), un paso que le parece inevitable: "Nueva York está llena de movimiento. Como bailarín, donde haya movimiento, ahí estaré".

Entre el hijo y la compañera

by José Simián

Por José Manuel Simián

Prida_pixelada_4 En su columna de este mes en el suplemento Viva New York del Daily News la asertiva Dolores Prida, además de calificar fraternalmente a Barack Obama de "café-con-leche",  resume de la siguiente forma el dilema al que se verán enfrentadas las latinas y afroamericanas de la generación del Baby Boom (post Segunda Guerra) que se animen a votar en las primarias demócratas del 5 de febrero: mientras el senador por Chicago es "como el niño dorado, el hijo por el cual nos rompimos los dedos para que llegara al tope de la montaña", Hillary Clinton es la realización del sueño que le vendieron de niñas, que las mujeres no tenían ningún espacio vedado.

Entonces, dice, "¿Deberemos rendirnos ante nuestros instintos maternales y darle los votos al niño dorado, para que logre lo que nosotras no pudimos? ¿O deberemos resistirnos a quedarnos sentadas tomando jugo de ciruelas y mirando catálogos de compras, sabiendo que sólo una mujer con una arruga o dos en la frente y callos en los pies sabe lo que es caminar una milla con los zapatos de taco de otra? Now, sisters and hermanas, what are you gonna do?".

Ella está cambiando

by José Simián

Por José Manuel Simián

Newyorkbigsubway_2 Un equipo de lingüistas acaba de publicar un estudio en el que sostienen que Nueva York está desarrollando sus propias variantes de español, y quizás un dialecto exclusivo de los cinco condados.

La clave de todo estaría en un mayor uso de pronombres personales (tú, él, ella) que en el español de nuestros países de origen. Estas palabritas (que, como dice la Real Academia, hacen las veces de sustantivo) son más frecuentes y necesarias en inglés que en español (como en You don’t understand me versus (Tú) No me entiendes). Debido al contacto diario con el inglés, entonces, los latinos neoyorquinos estarían incorporando más y más pronombres a su habla. Incluso hay números: la investigación indica que en el curso de una generación, "el uso de pronombres en el español de Nueva York se ha incrementado en ocho puntos porcentuales". A ello se suma el trasvasije de palabras entre los diferentes grupos nacionales (mexicanos que ahora dicen guagua en vez de camión), acelerado por el creciente intercambio (y noviazgos, matrimonios y etcétera) entre aztecas y puertorriqueños

Entonces, la próxima vez que escuche a alguien diciendo "es que él no viene" por su celular, y se refiera al subway, a un novio o a un amigo, sabrá que está nada menos que en frente de un auténtico hispano neoyorquino.

Al final de la calle

by José Simián

Jalopy_6   

Por José Manuel Simián

Al final de la calle Columbia, cerca de la entrada al túnel, ahí donde los nombres de los barrios que rodean al puerto de Brooklyn – Carroll Gardens, Red Hook, Columbia Waterfront – se confunden, junto a un bar igualmente polvoriento, hay un lugar llamado Jalopy. Tras la puerta de madera, unas viejas guitarras eléctricas cuelgan de las murallas con las cuerdas en silencio, y una máquina de café espera que alguien la despierte, para levantar a su vez al mundo.

Al fondo, más allá de unas cortinas, el sueño es más profundo: un escenario que parece sacado de un salón del Far West, precedido de bancas de misa sobre las que probablemente nunca nadie rezó.

Fue ahí donde la otra noche, bajo la luz granulosa, vi a un grupo de tipos venidos de lugares impredecibles para lo que hacían o para estar esa noche ahí – el mismo Brooklyn, Harlem, Kentucky, el norte del Estado – , turnarse para tributar a John Hartford, músico de bluegrass, country y más. La figura de Hartford – sobre quien nada sabía hasta ese momento, pero que ahora se me hace ineludible – unía a este puñado de treinteañeros con pintas de banqueros, duros de puerto, jipis trasnochados o cazadores de mapaches desdentados, justo al medio de esa Old Weird America de la que habla Greil Marcus – el Estados Unidos salvaje que los rascacielos y el presente no nos dejan ver, pero que sigue coleando, rabioso y transparente – .

Desde aquí, desde uno de esos edificios altos a los que Hartford temía tener que partir, miro por la ventana a esa America vertiginosa que corre por la Sexta Avenida entre el café y los taxis amarillos, mientras, en Brooklyn, las tablas de Jalopy duermen hasta que se vuelva a hacer de noche.

Nuevo favorito (y ya van tres…)

by juanmanuelbenitez

Romney_michigan_2
Foto: Scott Olson/Getty Images

Por Juan Manuel Benítez

Mitt Romney gana las primarias republicanas de Michigan, complicando aún más la nominación presidencial de su partido. Iowa votó por Mike Huckabee, New Hampshire por John McCain, y ahora el estado de la industria automotriz le da la victoria al hijo del que fue su gobernador durante doce años.

Romney se clasificó segundo en las otras dos contiendas. Pero de poco le sirven las “medallas de plata” -como él las llamó- ya que su partido concede al ganador la casi totalidad de los delegados que eligen al candidato final. Tampoco importó su victoria en las primarias de Wyoming hace unos días. Estos comicios fueron ignorados por el resto de sus compañeros por adelantar la fecha sin permiso.

El ex-gobernador de Massachusetts necesitaba esta victoria para continuar su campaña. Ahora intentará utilizar el impulso mediático para vencer en Carolina del Sur y en Florida, donde Fred Thompson y Rudy Giuliani se lo juegan todo.

¿El comienzo de una bonita amistad?

by juanmanuelbenitez

Msnbc_debate_2
Foto: Monica Almeida/The New York Times

Por Juan Manuel Benítez

Tras días despellejándose vivos, alimentando el fuego de una absurda polémica racial, Hillary Clinton y Barack Obama fumaron el martes por la noche la pipa de la paz ante las cámaras de MSNBC, en el enésimo debate de esta interminable temporada de primarias. Fue el mejor homenaje que le pudieron hacer en el aniversario de su nacimiento a Martin Luther King Jr., después de ensuciar su nombre para un dudoso beneficio político.

De sobra es conocida la capacidad de autodestrucción del partido demócrata, ejercida en más de una ocasión. Hillary y Obama firmaron la tregua una vez se dieron cuenta de que le estaban escribiendo al partido republicano el guión de la victoria de noviembre.

Con un John Edwards de mera comparsa -sufriendo la irónica discriminación de ser el único hombre blanco de la terna-, el senador de Illinois y la senadora de Nueva York se embarcaron en dos horas de amistosa conversación que dejó poco lugar para el desacuerdo.

Difícil era imponerse en un debate domesticado por la tregua; pero Hillary lo hizo, por error de su compañero. Preguntado por su más relevante debilidad, Obama reconoció, por mención del moderador, que no era bueno como jefe de operaciones. Según él, lo suyo es más la visión, rodearse de los mejores y conducirlos hacia el objetivo marcado. Hillary no dejó escapar la oportunidad, y se declaró capaz de cumplir con éxito ambas funciones.

Seguro que muchos espectadores pertenecientes al partido demócrata fantasearon esta noche con la fórmula Clinton/Obama: la primera mujer presidente y el primer afroamericano vicepresidente. Si la relación de ambos sale ilesa de este duro combate por la candidatura, podría ser una combinación posible. Eso sí, es difícil imaginar en Estados Unidos que el hombre blanco vaya a ser discriminado más allá de una simple noche.

El que tiene boca…

by juanmanuelbenitez

Clinton_nh_2
(Foto: Tim Farrell)

Por Juan Manuel Benítez

Cinco días después de la noche electoral en New Hampshire, aún me estoy preguntando cómo pudimos estar los medios -y las encuestas- tan desacertados. Hasta minutos antes del cierre de los centros de votación todos pronosticábamos una cómoda ventaja de más de diez puntos de Barack Obama sobre Hillary Clinton. Y no lo hacíamos sólo basándonos en los sondeos. La percepción en la calle era ésa. Votantes independientes, y algún que otro republicano, nos confesaban su inclinación por el candidato afroamericano.

Quizá nos creímos nuestras propias exageraciones, multiplicadas tras la sorprendente victoria de Obama en Iowa días antes. O tal vez nos olvidamos de que una gran cantidad de votantes con los que hablamos se mostraban indecisos, incluso el mismo día de primarias, dejando su elección para el último momento.

Clinton_nh2_5
(Foto: Tim Farrell)

Ahí estábamos todos los reporteros en Manchester, en el gimnasio de la Universidad del Sur de New Hampshire (CNN, Fox News, MSNBC y NY1 Noticias), apiñados ante las cámaras, como borregos, repitiendo el mismo discurso, prediciendo la derrota de la senadora de Nueva York… y poco más tarde, declarando su victoria.

Eran las siete de la tarde, y mi colega Tatiana López, corresponsal de La Voz de Galicia y Telecinco, me comentaba entre risas cómo terminaría la noche con el “guay” de la clase ganándole a la “empollona”, birlándole una vez más su merecido primer puesto.

Los expertos -¡ojo! los mismos que pronosticaban la victoria de Obama- dicen ahora que no es lo mismo la asamblea pública de Iowa que el voto secreto de New Hampshire. Según un artículo de opinión del The New York Times, muchos en New Hampshire se lo pensaron dos veces a la hora de entrar en la cabina privada de votación y rellenar la papeleta: aunque les atraía la idea de votar por el candidato afroamericano, decidieron optar por Clinton, una apuesta más conservadora. Además, tradicionalmente, los candidatos afroamericanos suelen recibir más apoyos en los sondeos de los que luego obtienen en las urnas, quizá por el medio de los encuestados a ser tachados de racistas.

Nunca sabremos de verdad qué pasó aquella noche. A partir de ahora tendremos que ser más cautos al interpretar sondeos y percepciones. Pero tampoco se puede hacer mucho en estos casos, ya que como dice el refrán, “el que tiene boca, se equivoca”.

Bofetada innecesaria

by juanmanuelbenitez

10obamakerryl

Por Juan Manuel Benítez

¿Para qué quiere Barack Obama esta fotografía? ¿De qué le sirve?

El respaldo del ex candidato presidencial John Kerry a la candidatura a la Casa Blanca del senador de Illinois parece más una bofetada a su antiguo compañero de campaña John Edwards que cualquier otra cosa. Y no es que no le falten razones. Todos los que vimos al tándem Kerry/Edwards en acción en el año 2004 recordamos cómo el entonces senador de Carolina del Norte eclipsaba al soporífero senador de Massachusetts. Y no digamos ya sus esposas. La antipática Teresa Heinz Kerry no pudo nunca competir con la campechana Elizabeth Edwards. La fórmula era simplemente un matrimonio de conveniencia. Kerry necesitaba de un sureño para limar su imagen de patricio del noreste. Se llevaban mal, y encima no pudieron con la potente maquinaria electoral del presidente George W. Bush.

Kerry quedó marcado por aquella fallida campaña. Intentando agradar a unos y a otros, terminó siendo tachado de inconsistente. Los medios conservadores no perdonaron ninguno de sus numerosos errores, convirtiéndole en el hazmereír de medio país. En definitiva, un candidato tan débil, que no pudo ni con George W. Bush.

Edwards ganó en el 2004 las primarias de Carolina del Sur, su estado natal. Pero es complicado que vuelva a repetir la hazaña este año. Obama necesita la victoria en este estado de alta población afroamericana. Los sondeos se la conceden. Aunque después de lo sucedido en New Hampshire, quizá no se fíe tanto.

No habrá presidente latino

by juanmanuelbenitez

Juan_gov_2_6

Por Juan Manuel Benítez

Tras colocarse en una distante cuarta posición en las asambleas electorales de Iowa y en las primarias de New Hampshire, el gobernador de Nuevo México ha decidido retirarse de la contienda por la Casa Blanca. Descarta así lo que me dijo en Des Moines el jueves -lugar y día de la foto- y volvió a repetirme el lunes en Manchester: esperar a las primarias de los estados del Suroeste.

Le vamos a echar de menos.

Boleto de ida

by José Simián

Cerrado

  Por José Manuel Simián

¿Quiénes somos los latinos? Más bien, ¿qué somos? ¿En qué posición del casillero de Nueva York caímos? Ésas son algunas de las preguntas que motivaron esta página, en un año en que el debate sobre la cuestión migratoria subió de decibeles y la prensa en español siguió más o menos donde mismo. Mientras todo eso sucedía, lágrimas de tinta se derramaban sobre el cierre de las dos principales librerías en español de Manhattan.

Las cortinas de Lectorum y Macondo, situadas en cuadras contiguas de la calle 14, se bajaron con apenas unas semanas de diferencia. “El barrio de Chelsea ya no es el eje de la comunidad hispana que fuera en el pasado", se dijo en su oportunidad para explicar la clausura. El cierre de Lectorum fue dramático, especialmente para el grupo de gente que entraba a la librería buscando respirar un poco de su cultura, aunque a veces sólo fuera acariciando los lomos de los textos. En la hora final, muchos intentaron salvar el espacio comprando apresurados, pero ya era tarde.

Sucelt

Y cuando ese año gris también bajaba sus cortinas, otra caída, a sólo metros de las librerías. Silenciosamente, sin que lo anticipara la prensa, la cafetería Sucelt dejó de vender sus empanadas, tamales, sandwiches y licuados. Ya no podremos entrar, con hambre y sed de frituras, curiosos del ánimo con que nos atenderían – de carnaval o de madre latina enojada.

Esa madre, sin embargo, tenía las cosas más claras que nadie. "No quiero servirle a los ricos; quiero servirle a los pobres, porque ellos nos mantuvieron aquí 31 años", fue la explicación  del cierre que dio la propietaria Jhenny Navarro; ésas eran las alternativas que le ofrecían la economía y las normas municipales neoyorquinas versión 2007.

Y los que llevamos unos pocos años aquí nos quedamos con el estómago vacío – una sensación parecida a la nostalgia – respecto de cosas que apenas logramos conocer, preguntándonos si la que cambia es la ciudad o somos nosotros.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.